Actualizado el 1 de noviembre de 2024

10 errores frecuentes al empezar como autónomo (y cómo evitarlos)

Aviso importante

Esta guía es informativa y orientativa. Las situaciones fiscales y legales son específicas de cada persona. Para asesoramiento personalizado, consulta con un profesional cualificado.

Hacerse autónomo es relativamente sencillo en el plano administrativo. Lo complicado es construir un negocio sostenible. La buena noticia es que los errores más costosos son predecibles y evitables.

Aquí están los diez que vemos con más frecuencia.


1. Fijar la tarifa sin hacer cuentas

Muchos nuevos autónomos eligen su tarifa por intuición, por lo que cobran otros, o simplemente aceptan lo que el primer cliente ofrece. El resultado habitual: trabajan mucho y ganan poco.

Cómo evitarlo: Calcula tu tarifa mínima partiendo de tus gastos reales y el ingreso neto que necesitas. Solo después compara con el mercado.

Guía: cómo calcular tu tarifa como autónomoCalculadora de tarifa por hora


2. Confundir la facturación con el beneficio

Facturar 3.000€ al mes no significa ganar 3.000€. De esa cifra hay que restar gastos de actividad, cuota de autónomos, IVA (que vas a ingresar a Hacienda) y la parte que corresponderá a tu IRPF. Lo que queda es tu beneficio real.

Cómo evitarlo: Lleva un registro de ingresos y gastos desde el primer día. Aparta desde el principio el dinero que corresponde a IVA e IRPF.


3. No apartar dinero para los impuestos

El IVA que cobras a tus clientes no es tuyo: pertenece a Hacienda y debes ingresarlo cada trimestre. El IRPF que generas tampoco es completamente tuyo.

Un error muy común es gastar ese dinero y llegar al trimestre sin poder pagar.

Cómo evitarlo: Cuando cobres una factura, aparta inmediatamente el IVA en una cuenta separada. Además, estima cuánto IRPF generarás al año y aparta un porcentaje mensual. Tu gestor puede ayudarte a calcularlo.


4. No tener un gestor o asesor desde el principio

“Ya aprenderé sobre la marcha” es una frase cara cuando se trata de impuestos. Las declaraciones incorrectas, las deducciones perdidas o los errores en el alta pueden costar más que lo que habría costado una buena gestoría.

Cómo evitarlo: Contrata un gestor o gestoría online desde que te das de alta. El coste suele estar entre 50 y 150€ al mes, y en muchos casos se amortiza con las deducciones que aprovechas o las sanciones que evitas.


5. Trabajar sin contrato o sin presupuesto aceptado

El trabajo verbal funciona con clientes de confianza. Con clientes nuevos, sin un acuerdo por escrito, te expones a desacuerdos sobre el alcance, el precio o los plazos.

Cómo evitarlo: Siempre envía un presupuesto detallado antes de empezar y espera una confirmación por escrito. Para proyectos importantes, considera un contrato de servicios. Guarda todas las comunicaciones relevantes.

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6. No cobrar un anticipo en proyectos grandes

Empezar un proyecto grande sin cobrar nada por adelantado es arriesgado. Si el cliente desaparece o cancela a mitad del proyecto, habrás trabajado sin cobrar.

Cómo evitarlo: Establece como política cobrar un anticipo del 30–50% antes de empezar cualquier proyecto de cierta envergadura. Incluye los términos de pago en el presupuesto o contrato.


7. No llevar un registro de gastos deducibles

Como autónomo, puedes deducir de tu base imponible los gastos necesarios para tu actividad: cuota de la Seguridad Social, software, formación, material, gestoría, etc. Si no los registras y no guardas las facturas, los pierdes.

Cómo evitarlo: Usa una hoja de cálculo o un programa para registrar todos los gastos desde el primer mes. Guarda las facturas (físicas o digitales). Los gastos sin factura no son deducibles.

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8. Subestimar el tiempo no facturable

Ser autónomo no significa cobrar por todas las horas que trabajas. Hay horas de prospección, propuestas, reuniones sin resultado, administración, formación… que no se cobran directamente.

Si no cuentas esas horas al calcular tu tarifa, acabarás ganando mucho menos de lo que crees.

Cómo evitarlo: Estima honestamente qué porcentaje de tu tiempo laboral es no facturable e inclúyelo en el cálculo de tu tarifa. Un 20–30% es habitual en muchos perfiles.


9. No diversificar clientes

Depender de un único cliente para el 80% o más de tus ingresos es arriesgado. Si ese cliente reduce el trabajo, cambia de proveedor o cierra, tu actividad queda comprometida de golpe.

Cómo evitarlo: Aunque sea cómodo trabajar con un cliente principal, dedica parte de tu tiempo a buscar y cultivar otros. Una base de varios clientes te da estabilidad y poder de negociación.


10. No revisar la tarifa con el tiempo

Muchos autónomos fijan una tarifa al empezar y no la vuelven a tocar durante años, aunque sus gastos hayan subido, su experiencia haya crecido y el mercado haya cambiado.

Cómo evitarlo: Revisa tu tarifa al menos una vez al año. Ten en cuenta el incremento de costes (especialmente la cuota de autónomos, que está ligada a los ingresos en el sistema de cotización por ingresos reales), tu nivel de experiencia y las tarifas del mercado.


Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio darse de alta en el RETA desde el primer día?

En general, sí. Si realizas una actividad económica de forma habitual y por cuenta propia, debes darte de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) de la Seguridad Social. Las sanciones por no hacerlo pueden ser significativas.

¿Puedo ser autónomo y tener también un empleo por cuenta ajena?

Sí, es posible ser pluriactivo: autónomo y asalariado al mismo tiempo. Existen bonificaciones en la cuota de autónomos en determinados casos de pluriactividad. Consulta con la Seguridad Social o un asesor para conocer tu situación concreta.

¿Cuándo se considera que una actividad es habitual y requiere darse de alta?

No existe un umbral de ingresos oficial claro. El criterio de la Seguridad Social es la “habitualidad”, que se valora caso por caso. En la práctica, si facturas regularmente aunque sea poco, lo más seguro es darse de alta.

¿Qué pasa si presento mal una declaración por error?

Depende de si es un error a tu favor o a favor de Hacienda. Si pagas de menos, habrá recargos o sanciones. Si pagas de más, puedes rectificar y pedir la devolución del exceso. Los errores no intencionados suelen tener sanciones más bajas que las infracciones deliberadas.


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Última revisión del contenido: 1 de noviembre de 2024. La normativa fiscal española puede cambiar. Verifica los datos con la Agencia Tributaria o consulta con un asesor.